Comunicarse con los adolescentes sin morir en el intento

Comunicarse con los adolescentes sin morir en el intento

Los problemas de disciplina con los hijos, las tan temidas pataletas, las negociaciones eternas en las que no se respetan los acuerdos alcanzados, la transgresión de las normas, las discusiones sin fin y otros problemas de convivencia cuando en la familia hay niños pequeños, se agravan o se perciben como más intensas cuando los hijos llegan a la adolescencia.
Y tiene todo el sentido, hay varios motivos que cooperan en que esto sea así. Entre otras, la etapa psicoevolutiva de la que hablamos, con sus características propias: los cambios corporales, fisiológicos que acontecen abruptamente, la gran diferencia en las necesidades afectivas y sociales que golpea como una bofetada a padres y madres desprevenidos; esa explosión de inteligencia, el drástico desarrollo de las capacidades del adolescente de pensar, de establecer hipótesis, de realizar operaciones que antes no formaban parte de su registro y que están aún por refinar.
Digamos que el adolescente no ha tenido oportunidad de ensayar todo esto lo suficiente como para que sus capacidades se desplieguen con toda la perfección que mostrarán más adelante si se les permite hacer este entrenamiento en las condiciones óptimas. Y muchas de estas condiciones las asegura una adecuada comunicación.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s